Si hay niños cerca
Los niños se regulan copiando a los adultos. Lo primero, y lo más importante, es que tú estés lo más calmado posible. No perfecto: calmado. Tu calma es su calma.
- Explícales lo que pasó con palabras simples y verdaderas, sin minimizar y sin dramatizar. "La tierra se movió. Ya pasó. Estamos juntos y a salvo."
- Valida lo que sienten: "Es normal tener miedo. A mí también me dio."
- Mantén las rutinas que puedas: las comidas, la hora de dormir. Lo conocido los tranquiliza.
- Permite que vuelvan a comportamientos de más pequeños — hacerse pipí, querer dormir contigo — sin regañar. Es pasajero.
- Si dibujan o juegan al terremoto, déjalos. Así es como procesan lo que vivieron.
No tienes que tener todas las respuestas. Estar ahí, abrazar y decir "estoy contigo" ya es muchísimo.